Me preparo con entusiasmo para cruzar al otro lado y tener un nuevo enfoque que resuelva los problemas
Hay un modo de resolver todo problema. Hay una contestación siempre; no obstante, es necesario alinearnos con los principios que rigen el universo y nuestras vidas. Las contestaciones no llegan porque queremos que lleguen, o porque trabajamos arduamente por obtenerlas. Las soluciones se logran debido a que somos leales a las leyes y principios espirituales.
Al aprender a enfrentar la vida, un ser humano pasa por una crisis, o un cambio. El primer paso casi siempre no es productivo porque tendemos a ser orientados por el problema. Insistimos en la dificultad y damos más energía al problema que a encontrar una solución. Este estado se caracteriza por el pensamiento negativo —"no se puede hacer"— y a menudo es acompañado de sentimientos de desesperación y desesperanza. Además, debido a que no logramos descubrir nuestros recursos internos, el problema nos deja con la sensación de ser menos de lo que somos.
Luego somos orientados a buscar una solución. Creemos que hay esperanza y tratamos de resolver el problema. Solicitamos la ayuda de otros y hasta pedimos a Dios que nos saque del apuro. El regateo con el Todopoderoso caracteriza esta etapa de nuestro crecimiento. "Dios, si me sacas de esto, haré ___________________ por Ti". Las soluciones viables vienen a la mente cuando somos orientados a buscar una solución. De hecho, tal vez lo que vamos a hacer ha sido tratado antes y ha logrado resultados para otros. El dilema adicional es que a menudo lo que hemos tratado no logra resultados para nosotros, o el reto se aleja por un tiempo sólo para volver de nuevo. Los ciclos negativos entran en nuestra experiencia y pueden continuar molestándonos por años. Es necesario entrar en la próxima fase de este cambio y ésta ha de ser dirigida por Dios.
Los retos y dificultades de la vida son mayores de lo que parecen ser. Esto no quiere decir que hemos de magnificarlos, sino que hemos de darnos cuenta de que son un puente hacia algo mayor. La verdadera "solución" a todo problema es una conciencia más honda de Dios y de lo que somos en relación con Dios.
Identifica tu posición actual en este cambio —de ser una posición dirigida por el problema a ser una orientada por la solución y por Dios. En el espacio abajo, indica donde estás en tu enfoque de los retos humanos:
Describe tus sentimientos y pensamientos al vivir de ese modo:
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gracias por estas bellas palabras,nosw hacen pensar y actuar de mejor manera, todo se lo debemos a nuestro creador que es Dios